Por ti
brillan mis ojos,
mi corazón navega a veces
en un mar enbravecido de
deseos incontrolados
y otras en un mar en calma
entre tus pechos meciendo
este corazón aplacible.
Por ti
vibran mis sentidos,
sonríe mi despertar
queriendolo colmar con tus
caricias mañaneras,
entre besos ardientes y
repiración agitada,
se calienta nuestros cuerpos,
y el deseo despierta se
despereza apuntando al
firamento, como mástil de
tu velero.
Que tu ágil mano lleva a
buen puerto, con
movimientos balanceantes,
manejas el timón hasta el
punto exacto del atraque en
la ensenada deseada,
entre jadeos y besos mutuos,
entre gotas de sudor y
movimientos acompasados,
llega el bing bang,
el estadillo de nuestro deseo
incontrolado...







