jueves, 26 de mayo de 2011

Rosalía de Castro


Sed de amores tenía, y dejaste
que la apagase en tu boca,
¡piadosa samaritana!,
y te encontraste sin honra,
ignorando que hay labios que secan
y que manchan cuanto tocan.

¡Lo ignorabas!... y ahora lo sabes!
Pero yo sé también, pecadora
compasiva, porque a veces
hay compasiones traidoras,
que si el sediento volviese
a implorar misericordia,
su sed de nuevo apagaras,
samaritana piadosa.

No volverá, te lo juro;
desde que una fuente enlodan
con su pico esas aves de paso,
se van a beber a otra.


domingo, 22 de mayo de 2011

Amantes..!!
















"Amantes I "
La sombra de las torres suele verlos
correr en otra piel, ensuciarse la boca con el viento
esa mancha que busca
empeñada en el aire de una mujer y un hombre
volteados al pasado
abraza soledades de cuando ellos soñaban
el año de Dragón en su equinoccio.
Inesperados, previsibles
se obligan uno al otro recuerdos de ceguera
que la memoria olvida, pero intuye que tuvo.
El país que fueron duda de sus vidas.
Y nunca sabrán cómo siempre acaban perdidos
abajo de esas piedras de la noche.


"Amantes II "
Anochecen y tiemblan, balbucean, se entumen
y allí son Dios, porque han dado su cuerpo.
Amanecen desnudos, clavan otros maderos.


" Amantes III "
Asoman su silueta preguntan por el tiempo
murmuran entre vidrios palabras manoseadas
en otras frustraciones
bajo una luz de 20
imagino sus dedos de diciembre
anudando los diarios amarillos
y otras manos más lentas revolviendo
el hervor de los porotos.
Ellos son los fantasmas que nunca he descubierto
más allá de sus sombras, donde agonizan juntos
el primer gran amor, alucinado ahora y ya desconocido, en la pieza más alta
y sin ningún espejo.


" Amantes IV "
Al cerrar el botón del monedero
esa mujer hablando de los otros
tropieza con los nombres
que apretaron el brillo de su vestido rojo.
La interrumpen reproches en voz baja
golpes de la otra vida
papas apio cebollas que guarda el mosquitero
una mano que cuenta las pastillas
disueltas en el sueño
entre muecas mordidas por extraños
y el crujir de un elástico que cede
después de haber tendido la cobija en la pieza
para cubrir al náufrago y la luna.



" Los Amantes del pueblo"
Se dice que llegaron hasta aquí en un tren nocturno, con las lluvias de agosto que cubren las sequías. Su amor dio que fumar que beber que decir. Fue la cosa más grande después de la mujer araña en los años cincuenta.
Eran irreverentes aquellos alaridos
incesantes se oían a la sombra del sol y las vecinas
como una cosa oscura que espiar, murmurar
y hubo anuncios de prensa y apagones en las horas jadeantes. Los jóvenes del pueblo imaginaban manos acariciando labios, senos, caderas,
brazos como la furia de los dioses esbeltos.
Interminables fueron esos días
que hasta la misma furia acabó maldiciendo
los brazos del ejemplo, las bocas, las caricias
pero ellos continuaron amándose en sus potros
atáronse uno al otro los cuerpos y los sueños
y las hierbas volvieron otra vez doradas las sequías.
Partieron como nubes llamadas por montañas.
Pájaros de cristal volteaban para verlos.

José Antonio Cedrón


sábado, 21 de mayo de 2011

DESEO.!!






















La noche
traficante de eróticas consignas.
Los amantes transcurren hacia el éxtasis.
Un almizcle ritual de miel salobre
impregna el aire y su fervor me ubica
en el puntual laberinto del deseo.


Servidumbre
de labios suplicantes,
obstinada ambición que discrimina
todo gesto vital que no aproxime
la hoguera de otra piel, y el denso musgo.


Qué mercenario puñal,
qué ultrasonido,
qué atroz felicidad, qué fiera subterránea
podrá desvertebrar esta codicia,
este monstruo de sedas y pezuñas,
lengua en acecho, famélica pantera
que desoye la hora del que sufre,
el paso de la furia y sus escombros,


la complicidad
del aire en los violines,
y absorta en mi delirio sólo imploro
un cuerpo de varón, elemental, desnudo
que exorcice mis lúbricos fantasmas
mientras preso en mi vientre muere y vive.


Flor Alba Uribe.

jueves, 19 de mayo de 2011

Desencantos..!!























se ha secado la pasión,
Se habia roto toda esperanza,
los caminos y sus veredas aparecen yermos, tristes, sangrantes.
Este viejo caballero rumiaba su pena,
Su figura que una vez fue espigada, gentil y llena de vitalidad,
ahora es un espectro tras su sombrio porte,
los aires, vientos solanos,
silban endechas macabras,
y a la vuelta de ese recodo del
camino se va desangrando aquel
corazón de caballero 
que una vez fue tan garborso, gentil...
Ahora tan solo es una sombra, un espectro tras un ideal venido a menos 
 desencantado del amor de su dulcinea...
Aquella bella Dama que quedaba ya tan solo en sus lejanos recuerdos al igual que sus ideales fueron oxidandose a las solanas de esos interminables caminos hacia ningún lugar, sin rumbo fijo tan solo hasta su inevitable final y a la vez esperado, 
tantos desagrabios, tantos quebrantos tantas heridas,
 no eran nada comparado a la pena que acongojaba a este viejo y cansado espectro que una vez fue gentil caballero a ojos de bellas doncellas...
Ahora solo cabalga esperando el final de este cercano horizonte y que todo se vuelva oscuridad para dejar sus viejos y pobres huesos yacer en cualquier vereda de aquel viejo sueño de caballeria,
hoy un camino valdio tras sus huesudos hombros
 y un corazón  cansado... 

Vuelve


Vuelve muchas veces y tómame,
sensación amada, vuelve y tómame
cuando se despierta la memoria del cuerpo
y un viejo deseo cruza de nuevo por la sangre,
cuando los labios y la piel recuerdan
y sienten como si volvieran a tocar.
vuelve muchas veces y tómame en la noche,
cuando los labios y la piel recuerdan...

Constantino Cavafis

miércoles, 18 de mayo de 2011

Carta a un amigo.!













No puedo darte soluciones para todos los problemas de tu vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores; pero puedo escucharte y buscarlas junto contigo.
No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro; pero cuando me necesites estaré junto a ti. No puedo evitar que tropieces. Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.
Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos; pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz. No juzgo las decisiones que tomas en la vida. Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me lo pides.
No puedo trazarte límites dentro de los cuales debes actuar; pero sí te ofrezco el espacio necesario para crecer. No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parta el corazón; pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo. No puedo decirte quién eres, ni quién deberías ser. Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo. En estos días oré por ti. En estos días me puse a recordar a mis amistades más preciosas. Soy una persona feliz: tengo más amigos de lo que imaginaba. Eso es lo que ellos me dicen, me lo demuestran. Es lo que siento por todos ellos. Veo el brillo en sus ojos, la sonrisa espontánea y la alegría que sienten al verme. Y yo también siento paz y alegría cuando los veo y cuando hablamos; sea en la alegría o sea en la serenidad.
En estos días pensé en mis amigos y amigas y entre ellos, apareciste tú. No estabas arriba, ni abajo, ni en medio. No encabezabas ni concluías la lista. No eras el número uno, ni el número final. Lo que sé es que te destacabas por alguna cualidad que transmitías y con la cual desde hace tiempo se ennoblece mi vida. Yo tampoco tengo la pretensión de ser el primero, el segundo o el tercero de tu lista. Basta que me quieras como amigo.
Entonces entendí que realmente somos amigos. Hice lo que todo amigo; oré, y le agradecí a Dios que me haya dado la oportunidad de tener un amigo como tú. Era una oración de gratitud, porque tú le has dado valor a mi vida.
Jorge Luís Borges

martes, 17 de mayo de 2011

Déjame sueltas las manos..!!


Déjame sueltas las manos
y el corazón, déjame libre!
Deja que mis dedos corran
por los caminos de tu cuerpo.

La pasión,sangre, fuego, besos
me incendia a llamaradas trémulas.
Ay, tú no sabes lo que es esto!
Es la tempestad de mis sentidos
doblegando la selva sensible de mis nervios.
Es la carne que grita con sus ardientes lenguas!
Es el incendio!

Y está aquí, mujer, como un madero intacto
ahora que vuela toda mi vida hecha cenizas
hacia tu cuerpo lleno, como la noche, de astros!

Déjame libres las manos
y el corazón, déjame libre!
Yo sólo te deseo, yo sólo te deseo!
No es amor, es deseo que se agota  y se extingue,
es precipitación de furias, acercamiento de lo imposible,
pero estás tú,
estás para dármelo todo,
y a darme lo que tienes a la tierra viniste
como yo para contenerte,
y desearte
y recibirte..!
Pablo Neruda